
La Peregrinación a la Virgen de Chapi: Una Noche Entera Caminando en Fe
Cada primero de mayo, cientos de miles de arequipeños dejan sus camas a medianoche y caminan 45 kilómetros por el desierto para llegar al santuario de la Virgen de Chapi. No es solo una procesión religiosa: es el evento más masivo y más íntimo de la Ciudad Blanca.
Cada año, la noche del 30 de abril, algo extraordinario ocurre en Arequipa. Familias enteras, parejas, grupos de jóvenes y ancianos solitarios salen de sus casas a medianoche y empiezan a caminar. Su destino es el santuario de la Virgen de Chapi, un pequeño templo enclavado en una quebrada del desierto a 45 kilómetros al sureste de la ciudad, y la única forma de llegar de verdad es a pie, siguiendo una caravana humana que puede superar el cuarto de millón de peregrinos.
La Leyenda de la Virgen Encontrada en el Desierto
La historia oficial del santuario se remonta al siglo XVII, cuando un grupo de pastores indígenas de la zona de Polobaya encontró una pequeña imagen de la Virgen María junto a un manantial en la quebrada de Chapi. Según la tradición oral, la imagen había sido tallada en madera de una especie local y apareció de forma inexplicable en aquel paraje árido. Las autoridades eclesiásticas de Arequipa, al conocer el hallazgo, ordenaron que la imagen fuera trasladada a la ciudad, pero cuenta la leyenda que la Virgen regresó sola a su quebrada cada vez que intentaron moverla.
Con el paso de los años, el culto a la Virgen de Chapi fue creciendo hasta convertirse en el más extendido de la región. Una primera capilla fue construida en el siglo XVIII, y el templo actual, de paredes encaladas y techo de calamina, es el resultado de décadas de donaciones y trabajo comunitario. La imagen original, una talla de apenas 35 centímetros, es custodiada con tal cuidado que solo puede verse de cerca durante las festividades principales: el 1 de mayo, Día del Trabajo, y el 8 de diciembre, Inmaculada Concepción.
Caminar a Chapi no es cumplir una promesa: es entender por qué la hiciste.
La Caminata: Una Noche Entera en el Desierto
La ruta oficial de la peregrinación parte desde el Ovalo Quiñones, en el barrio de La Pampilla al norte de la ciudad, aunque muchos peregrinos empiezan desde sus propias casas o desde el centro histórico. Los más devotos salen pasada la medianoche para llegar al santuario con la primera misa del amanecer, alrededor de las 5:30 de la mañana. La carretera que conduce a Chapi atraviesa una pampa desértica donde el frío nocturno puede bajar de los cuatro grados; se recomienda llevar ropa de abrigo, botas cómodas y agua suficiente, aunque a lo largo de la ruta hay docenas de puestos ambulantes que venden peske de quinua caliente a S/ 3, mate de hierbas a S/ 2 y pan con queso a S/ 2.50.
Caminar en medio de esa multitud silenciosa es una experiencia que desafía la descripción. Los peregrinos avanzan en grupos, muchos cargando veladoras encendidas cuya llama protegen con la mano ahuecada contra el viento del desierto. Algunos van descalzos por devoción, pisando el asfalto frío con una serenidad que intimida al más escéptico. El horizonte va aclarando lentamente, y cuando el sol comienza a teñir de naranja las cumbres del Pichu Pichu al este, la quebrada de Chapi aparece de pronto en el camino como una fisura verde en el paisaje gris.
El Santuario al Amanecer y el Regreso a la Ciudad
El santuario de Nuestra Señora de Chapi está administrado por los padres dominicos y abre sus puertas desde las 4:30 de la madrugada el día 1 de mayo. Las misas se celebran cada hora hasta el mediodía, y la explanada frente al templo se llena de familias que han desplegado mantas sobre el suelo de piedra para desayunar juntas después de la caminata. Los vendedores locales de Polobaya instalan sus puestos desde la víspera: se puede comer un desayuno completo con chicharrón, camote y choclo por S/ 8 a S/ 10, y para el regreso a la ciudad hay buses informales que salen de la explanada hacia el Terminal Terrestre de Arequipa por S/ 12.
¿Te gustó esta historia?
Compártela con alguien que ame Arequipa.
¿Tienes tu propia historia de Arequipa?
Enviar un artículo →
